Nuestro deseo no es que las personas acepten nuestras palabras por tradición o costumbre, sino que examinen cuidadosamente las Sagradas Escrituras y comprueben por sí mismas el fundamento de cada enseñanza, siguiendo el ejemplo de los creyentes de Berea.
Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
Hechos 17:11
Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios y la revelación completa de su voluntad para la humanidad. En ella encontramos el mensaje de salvación y la guía segura para la fe y la vida cristiana. Por ello, reconocemos las Sagradas Escrituras como la autoridad suprema para nuestra doctrina, conducta y esperanza. Fundamento bíblico: 2 Timoteo 3:16–17; Mateo 24:35.
Creemos en un solo Dios verdadero, eterno, santo y todopoderoso, Creador de todas las cosas y digno de toda adoración. Él se ha revelado a la humanidad conforme a las Sagradas Escrituras y permanece siendo el único Señor sobre el cielo y la tierra.
Fundamento bíblico: Isaías 44:6, 8; Marcos 12:29-34.
Creemos que Jesús el Cristo es el Hijo de Dios y la manifestación suprema del amor de Padre hacia la humanidad. Creemos que es el cordero del Padre, en un sacrificio vivo y perfecto por nuestros pecados, su muerte y su resurrección hicieron posible la reconciliación de todo aquel que crea en su santo nombre.
Fundamento bíblico: 1 Pedro 3:18; 1 Juan 4:10; 1 Juan 5:10-12.
Creemos en el Espíritu Santo como poder y sello de Dios como el don prometido por Dios y el sello del creyente, y herencia hasta la redención de la posesión adquirida. Él fortalece, guía y afirma la vida del creyente para permanecer en comunión con el Señor y vivir conforme a su voluntad.
Fundamento bíblico: Hechos 1:8; Efesios 1:13-14; Efesios 4:30; 1 Juan 4:13.
Toda nuestra fe encuentra su fundamento en la revelación de Dios manifestada en Cristo Jesús y testificada por las Sagradas Escrituras.
Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
1 Juan 5:7
Creemos que el pecado entró al mundo por la desobediencia del ser humano, afectando a toda la humanidad y separándola de Dios. Por esta causa, todos necesitan la salvación que Él ofrece mediante el arrepentimiento sincero, la fe en Jesús el Hijo de Dios y la obra regeneradora del Espíritu Santo, conforme a las Sagradas Escrituras.
Fundamento bíblico: Génesis 3; Romanos 3:23; Marcos 16:14-16; 2 Timoteo 1:9-10.
Creemos que la sangre preciosa del Señor Jesus el cristo, el Cordero de Dios, es el fundamento de nuestra redención y el medio por el cual recibimos el perdón de los pecados. Por su sacrificio fuimos rescatados del poder de las tinieblas y reconciliados con Dios, no por méritos humanos, sino por el valor incomparable de su sangre derramada en la cruz.
Fundamento bíblico: Efesios 1:7; 1 Pedro 1:18–19.
Creemos que el perdón de los pecados y el nuevo nacimiento son posibles mediante el arrepentimiento genuino, la fe en el Señor Jesús el Cristo y la obediencia a su Palabra. Dios concede una nueva vida a quienes reciben su gracia y permanecen caminando conforme a las enseñanzas de las Sagradas Escrituras.
Fundamento bíblico: Mateo 28:18-20; Hechos 2:38, Lucas 24:47, Hechos 10:43.
Creemos que la muerte expiatoria y la resurrección del Señor Jesus el cristo constituyen el fundamento de la justificación y la salvación de todo aquel que cree en Él. Por medio de la fe, el creyente recibe una nueva vida, es sellado por el Espíritu Santo y vive con la esperanza de la redención eterna prometida por Dios.
Fundamento bíblico: Juan 1:12-13; Hechos 4:12, 1 Pedro 1:20-21; 2 Timoteo 2:5-6.
Creemos que el bautismo en agua es una ordenanza establecida por Jesús el Cristo para su Iglesia. Esta expresa la obediencia, la gratitud y el compromiso del creyente con Dios, siendo testimonio público de la fe que nace al escuchar y creer la Palabra de Dios. Al estudiar el libro de los Hechos, entendemos que los apóstoles bautizaron invocando el nombre del Señor Jesucristo. Por ello, seguimos ese ejemplo apostólico y practicamos el bautismo en el nombre de Jesucristo, convencidos de que en Él se revela plenamente la obra salvadora de Dios y se recibe el cumplimiento de su promesa, los apóstoles eran fieles al poder del nombre de Jesús y sabían que todo se tenia que hacer en ese nombre.
Fundamento bíblico: Mateo 18:20; Hechos 2:38, 4:12, 8:16, 19:5; Romanos 10:17; Colosenses 3:17.
Creemos que la Cena del Señor fue establecida por Jesús el Cristo como un memorial de su sacrificio y una expresión de comunión entre los creyentes. Al participar del pan y de la copa recordamos con gratitud su muerte, anunciamos su obra redentora y renovamos nuestro compromiso de vivir conforme a las Sagradas Escrituras.
Por ello, procuramos participar de la Cena del Señor con reverencia, examinando nuestro corazón y dando gracias por la salvación que hemos recibido mediante Jesucristo.
Fundamento bíblico: Mateo 26:26-28; Lucas 22:19-20; 1 Corintios 11:23-29.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
Creemos que la familia fue establecida por Dios como el fundamento de la sociedad y debe conformarse conforme a su diseño. Entendemos el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, quienes forman un hogar basado en el amor, el compromiso y la fidelidad, siendo llamados a edificar una familia que honre a Dios y refleje sus principios.
Fundamento bíblico: Génesis 2:24; 1 Corintios 7:1–3.
Creemos que Dios ha dado a cada persona dones y capacidades para cumplir el propósito que ha preparado para su vida. Somos llamados a adorarle, servir fielmente en la Iglesia y reflejar el amor de Cristo mediante buenas obras que glorifiquen a Dios y beneficien a nuestra comunidad.
Fundamento bíblico: Efesios 2:10.
Creemos que Satanás y las fuerzas espirituales del mal buscan oponerse a la voluntad de Dios, promoviendo el pecado, la duda y el alejamiento de la verdad. Por ello, el creyente debe permanecer vigilante, firme en la fe y revestido de la nueva vida en Cristo, para no dar lugar a las maquinaciones del enemigo.
Fundamento bíblico: 1 Pedro 5:8; 2 Corintios 2:11; 1 Juan 3:7–10.
Creemos que Jesucristo ha otorgado a su Iglesia la victoria sobre el pecado, Satanás y las fuerzas de las tinieblas. Esta victoria se vive diariamente mediante la oración, la obediencia a la Palabra de Dios y la perseverancia en la fe, confiando en que el Señor fortalece y sostiene a quienes permanecen fieles hasta el fin.
Fundamento bíblico: Colosenses 2:13–15.
Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
2 Pedro 3:18
Creemos que Dios continúa concediendo dones espirituales a su Iglesia para la edificación de los creyentes y el cumplimiento de la misión encomendada por Cristo Jesús. Asimismo, reconocemos las funciones y ministerios establecidos por el Señor como instrumentos para fortalecer la fe, servir al pueblo de Dios y anunciar el evangelio al mundo.
Fundamento bíblico: Romanos 12:6–8; 1 Corintios 12:4–11; Efesios 4:10–14.
Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, formado por todos aquellos que han sido regenerados por el Espíritu Santo mediante la fe en Jesucristo, siendo Él la cabeza de su Iglesia. Cada congregación local manifiesta esa realidad al servir, anunciar el evangelio y trabajar unida para extender el Reino de Dios conforme a su voluntad.
Fundamento bíblico: Efesios 1:22; Efesios 4:4; 1 Corintios 12:12–27.
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,
Efesios 4:11-12
Creemos que llegará el día en que Dios resucitará a todos los muertos conforme a su perfecta justicia. Quienes hayan permanecido en Cristo recibirán la vida eterna y el gozo de su presencia, mientras que quienes hayan rechazado su gracia enfrentarán el juicio establecido por Dios. Esta esperanza fortalece nuestra fe y nos anima a perseverar en el evangelio.
Fundamento bíblico: Hebreos 9:27; 1 Corintios 15:12–23; Mateo 25:46.
Creemos que Jesucristo regresará de manera gloriosa para cumplir plenamente sus promesas y establecer su reino eterno. Su segunda venida constituye la esperanza bienaventurada de la Iglesia y motiva a los creyentes a vivir en santidad, fidelidad y constante expectativa, aguardando con gozo el cumplimiento de la Palabra de Dios.
Fundamento bíblico: Hechos 1:10–11; Apocalipsis 22:20; Apocalipsis 1:8.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Juan 14:1-3
Estas doctrinas expresan de manera general las convicciones bíblicas que enseñamos y practicamos en la Iglesia Misión Apostólica del Dios Viviente. Nuestro deseo es honrar a Dios permaneciendo fieles a las Sagradas Escrituras y anunciando el evangelio de Jesucristo con amor, verdad y esperanza.
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Juan 17:17